Entradas

Mostrando las entradas de julio, 2025

Lo que no se llora, pesa

Imagen
Estoy escribiendo esto después de un día en el que parece que está mal sentirse mal. En el que pedir ayuda, decir que algo duele o simplemente querer que alguien te escuche, se siente como un error. En días así, parece que expresar lo que uno siente es una molestia, que hablar de lo que duele es exagerar, o que lo único que importa es buscar rápido una solución y seguir adelante. ¿Te ha pasado que hay días en los que solo quieres hablar? Llegas a tu casa cansada, con la mente llena y el cuerpo agotado, y lo único que quieres es contar lo que te pasó. No necesariamente algo grave. Quizás fue ese cliente que te gritó sin razón, el café que se te derramó cuando ibas apurada, el proyecto que no salió como esperabas, la pelea con tu mejor amiga, o una noticia que te dejó con el corazón inquieto. Solo quieres sacar eso, soltarlo, decirlo en voz alta. Y empiezas a contar, pero antes de terminar te cortan con un “no te quejes tanto”, “deja de pensar en eso”, “tienes que ser fuerte”, “mejor e...

Nunca me convertí en la mujer que imaginé

Imagen
En mi lectura actual (Breasts and Eggs de Mieko Kawakami), me encontré con un párrafo que me tocó profundamente: “Mi expectativa monolítica de cómo se suponía que debía lucir el cuerpo de una mujer no tuvo ninguna relación con lo que realmente le pasó a mi cuerpo. Las dos cosas no tenían nada que ver. Nunca me convertí en la mujer que imaginé. ¿Y qué estaba esperando? El tipo de cuerpo que ves en las revistas para chicas. Un cuerpo que encaja en el molde de lo que la gente describe como 'sexy'. Un cuerpo que provoca fantasías sexuales. Una fuente de deseo. Supongo que podría decir que esperaba que mi cuerpo tuviera algún tipo de valor. Pensaba que todas las mujeres crecían y tenían ese tipo de cuerpo, pero no fue así como ocurrieron las cosas.” Cuando lo leí, sentí un nudo en la garganta. Porque es algo que he pensado (y sentido) durante años. Y estoy segura de que no soy la única. Crecimos bajo una exposición constante a cuerpos "perfectos": en la televisión, en las ...

Cosas que he aprendido (hasta ahora) en mis 20s

Imagen
El día que me gradué como abogada, publiqué una foto con mi título y escribí:  “No sé qué me espera, pero ya voy en camino.” En ese momento no imaginaba cuántas veces esa frase me acompañaría después. La escribí con ilusión, pero también con incertidumbre. Y hoy, años después, me gusta pensar que le estoy haciendo justicia a la Meche que la escribió. A la que apenas empezaba a construir su camino. A la que tenía más preguntas que respuestas, pero aun así avanzaba. Y también siento que le hago justicia a la Meche de hoy —más consciente, más real, más flexible— y seguramente también a la que seré en el futuro. Es una frase que quiero llevar siempre conmigo, porque me recuerda que no necesito tener todo claro para seguir avanzando. La semana que cumplí 27 años me senté a escribir una lista de metas para este nuevo año de vida. Quería pensar en todo lo que me gustaría lograr antes de cerrar esta década, en qué proyectos quiero empezar, en los hábitos que quiero formar y en los sueño...

Ser joven no significa no tener nada que decir

Imagen
Quiero hablar de algo que he tenido en la cabeza desde hace años, una idea que incluso me hizo dudar sobre si hacer o no este blog. Y es este pensamiento de que "como soy joven, probablemente no tengo nada importante que decir". ¿Te ha pasado? ¿Te han hecho sentir que por tu edad, tus opiniones no valen tanto? ¿Que no tienes "suficiente experiencia" como para hablar de ciertos temas? A mí sí. Y quizás, no siempre de forma directa. Muchas veces es un gesto, un comentario disfrazado de consejo, o simplemente la forma en que ignoran lo que dices. Como si por tener menos años, tus ideas no tuvieran la "suficiente" profundidad. Como si tu voz necesitara algún tipo de permiso para existir, o cumplir cierto requisitos.  Y de cierta forma lo entiendo, vivimos en un mundo que valora la experiencia (y eso está bien), pero a vece se nos olvida que las experiencias no solo vienen con la edad. Vienen con vivir. Con observar. Con sentir. Personalmente, puede que sea jov...

Bienvenidos a las notas que lograron salir de mi celular

Imagen
 Soy Meche Vizueta (Maria Mercedes, en realidad, pero todos me dicen Meche), una persona que siempre tiene algo que decir. No importa el tema, siempre encuentro una opinión o un pensamiento que compartir, y si no lo tengo claro, me tomo el tiempo necesario para educarme, investigar y finalmente expresar lo que pienso. Aunque puedo quedarme en silencio, créeme, mi cabeza nunca está en calma: está llena de ideas, historias y reflexiones que solo necesitan el momento adecuado para salir. Soy de Guayaquil, Ecuador, un pequeño pero increíble país que, para mi, tiene la comida más rica del mundo, además de una variedad increíble de paisajes. Es un país pequeño pero es el hogar de tanta belleza, historia y cultura, que aunque ya no viva ahí siempre me ha dado razones para alzar la voz y compartir lo que tengo para decir.  Mi pasión por las palabras comenzó porque encontré en la escritura la mejor forma de comunicarme. Escribir me permite organizar mis ideas, tener las pausas necesar...