Cosas que he aprendido (hasta ahora) en mis 20s
El día que me gradué como abogada, publiqué una foto con mi título y escribí: “No sé qué me espera, pero ya voy en camino.” En ese momento no imaginaba cuántas veces esa frase me acompañaría después. La escribí con ilusión, pero también con incertidumbre. Y hoy, años después, me gusta pensar que le estoy haciendo justicia a la Meche que la escribió. A la que apenas empezaba a construir su camino. A la que tenía más preguntas que respuestas, pero aun así avanzaba. Y también siento que le hago justicia a la Meche de hoy —más consciente, más real, más flexible— y seguramente también a la que seré en el futuro. Es una frase que quiero llevar siempre conmigo, porque me recuerda que no necesito tener todo claro para seguir avanzando. La semana que cumplí 27 años me senté a escribir una lista de metas para este nuevo año de vida. Quería pensar en todo lo que me gustaría lograr antes de cerrar esta década, en qué proyectos quiero empezar, en los hábitos que quiero formar y en los sueño...